El estilo gerencial moderno es uno de los puntos neurálgicos de una organización ya que este debe estar alineado con 3 elementos fundamentales como son: estrategia, estructura y entorno. Este conocido alineamiento de las 4 “E”: entorno, estrategia, estructura y estilo gerencial; se produce de la siguiente manera cuando cambia el entorno se adopta una estrategia que responda al mismo y entonces tanto la estructura como el estilo gerencial deben adaptarse al esta nueva estrategia. El entorno responde en parte a la situación del mercado. Otro factor de alineación con el estilo gerencial es la naturaleza de la organización.
Por ejemplo, en casos como adquisiciones de una compañía a otra el estilo gerencial que prevalece es el estilo de la compañía que adquiere, pero en el caso de fusiones se toma lo mejor de ambos estilos de ambas compañías.
Por otra parte, la calidad de respuesta de una organización está asociada al estilo gerencial porque mientras más jerarquizada sea la estructura organizacional el flujo de la información y los procesos son más lentos.
La capacidad de respuesta ante las fluctuaciones del mercado (oferta y demanda) dependerá estrechamente del estilo gerencial y la actitud de la organización frente a esos cambios.